-¿Qué relación hay entre las naranjas y el alma humana?
-Todo -dijo rotundamente el obispo-. No se puede cortar a un hombre en dos y pulirle el alma mientras se tira el cuerpo a la basura. Si el Todopoderoso lo hubiera destinado a eso, habría creado un bípedo que llevara el alma en una bolsa colgada del cuello. Si la razón y la revelación tienen algún significado es que el hombre lucha por su salvación dentro del cuerpo mediante el uso de las cosas materiales. Un árbol descuidado, una fruta de segunda clase son defectos en el plan divino de las cosas. El dolor innecesario es un defecto mucho mayor porque es un impedimento para la salvación. Cuando se ignora de dónde llegará la próxima comida, no se puede pensar en el estado del alma ni cuidarla. El hambre, no tiene moral, amigo mío.
El abogado del diablo, de Morris West